Cuidar puede formar parte de la infancia, adolescencia, adultez o vejez. Pedir apoyo permite compartir tareas y organizar mejor el cuidado, respetando las preferencias de la persona que lo recibe.
Empieza por lo cotidiano
Observa qué actividades necesitan ayuda: acompañamiento, alimentación, higiene, movilidad o la organización del día. Anota cuándo se necesita el apoyo y quién está disponible actualmente para prestarlo.
Considera también a quien cuida
Si los horarios resultan difíciles de sostener o el cuidado concentra todas las responsabilidades en una persona, conversa sobre alternativas de apoyo y formación. Escucha también a la persona que necesita cuidados y acuerda cómo quiere ser acompañada.
Define el tipo de apoyo
Una consulta inicial puede ayudarte a ordenar tus preguntas. Cuando existen necesidades de salud o procedimientos, corresponde conversar con el equipo tratante sobre el perfil profesional necesario; una solicitud por internet no reemplaza esa evaluación.
Para profundizar en el cuidado de personas mayores, SENAMA ofrece material de apoyo para quienes cuidan. Es un recurso específico para esa etapa de la vida.



